Blog

La Casa de la Villa

El antiguo ayuntamiento de Madrid

El año pasado (hace unas semanas) visitábamos la Casa de la Villa, uno de los edificios más interesantes de Madrid, pero que por diversos motivos no abría sus puertas al público desde hace más de ocho años.

Fue una ocasión muy especial, en la que pudimos conocer el que fuera hasta hace unos años sede del Ayuntamiento de Madrid.

De entre sus salas ya os hablamos en este blog del Oratorio, excepcional lugar decorado por Antonio Palomino (ver el Oratorio de Antonio Palomino), hoy nos vamos a conocer un poco más el resto del edificio.

El proyecto inicial de este edificio, construido para albergar las dependencias de lo que sería el Ayuntamiento de Madrid, fue aprobado en 1629, y su creador fue Juan Gómez de Mora. Las obras no empezaron hasta años más tarde y en su edificación intervinieron otros arquitectos, aunque siempre manteniendo la idea inicial.

Antes de iniciar la visita a este histórico edificio nos paramos a contemplar su impresionante fachada a la Plaza de la Villa donde podemos distinguir una serie de escudos, alguno de ellos con la imagen del dragón, antiguo elemento del escudo de Madrid.

Una vez dentro, a los pies de la escalera, nos recibe la estatua original de la Mariblanca, de esta famosa estatua podemos ver copias en la Puerta de Sol o en el Museo de Historia de Madrid

Llegamos al Salón Goya, llamado así por el cuadro que allí se encuentra “Alegoría de la Villa de Madrid” realizado por el genial pintor, aunque lo que podemos ver aquí no es más que una copia, el original se encuentra en el Museo de Historia de Madrid.

Del Salón Goya pasamos al Oratorio de Antonio Palomino, pero no nos vamos a para aquí, solamente recordaros la entrada en la web que le dedicamos hace unos meses.

Una vez pasado el Oratorio entramos en el Salón de Recepciones donde podemos localizar la Custodia del Corpus Christi que todos los años es sacada en procesión el día del Corpus por las calles de Madrid.

Esta espectacular custodia fue realizada por el platero Francisco Álvarez en tiempos de Felipe II, y pertenece al Ayuntamiento de Madrid, su elaboración fue financiada por el pueblo de la Villa mediante suscripción popular.

De allí, cruzando por el Patio de Cristales, llegamos al Salón de Plenos, espectacular estancia que ha lo largo del tiempo ha recibido varias modificaciones y restauraciones.

De entrada podemos contemplar las magníficas pinturas realizadas por Antonio Palomino entre 1692 y 1696 en el techo del Salón.

Del Salón de Plenos volvemos al Patio de Cristales. 

Inicialmente era un patio a cielo abierto, pero en el siglo XIX sufrió una transformación para pasar a ser una sala más del edifico. Los balcones pasaron a ser puertas y se cubre el techo con una vidriera, la cual, en la década de los 40, se cambia por otra realizada por la Casa Mauméjean.

Finalizamos nuestra visita a esta maravilla de edificio, esperando que se abra más veces al público para que todos podamos disfrutar, no solo de su arquitectura y decoración, si no también por ser historia de Madrid.

Para conocer más: Guia Arquitectura COAM

Álbum de Fotos

¿Donde está?

icon-car.pngFullscreen-Logo
Casa de la Villa

cargando mapa - por favor, espere...

Casa de la Villa 40.415131, -3.710947 Casa de la Villa

La Casa y Torre de los Lujanes

El edificio civil más antiguo de Madrid .

La Plaza de la Villa es seguramente uno de los lugares con más “aire medieval” que podemos encontrar en Madrid, y gran parte de ello se debe a que en dicha plaza se encuentran la Casa y Torre de los Lujanes, edificaciones de las cuales hoy hablaremos un poco con motivo de nuestra visita a la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.

Situados en el número 2 y 3 de la citada plaza, estas construcciones conforman el edificio civil más antiguo de Madrid, siendo levantadas en la segunda mitad del siglo XV por la familia Luján.

Casa y Torre de los Lujanes
Casa y Torre de los Lujanes

Construida en mampostería y ladrillo, caben destacar las portadas que dan a la Plaza de la Villa, en una de las cuales aun podemos observar los escudos de la familia Luján, y también es destacable la entrada que tiene la torre por la calle del Codo,  y que da acceso a su planta baja, hoy ocupada por la sede de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País, sede a la que esperamos poder realizar una entrada en esta web en breve.

Estas edificaciones han llegado a estar a punto de ser derruidas debido a su estado de abandono, pero su historia, que incluye el posible cautiverio del  rey francés Francisco I en la torre, y finalmente la decisión de que fuera la sede de diversas sociedades, consiguió salvarlas y que hoy podamos seguir disfrutando de estos magníficos edificios.

Una vez dentro del edificio ocupado por la Real Academia de Ciencias Morales, las estancias más destacables son la biblioteca Colmeiro, el salón de la Reina y la sala de Juntas.

Merece la pena visitar el patio de estilo toledano (uno de los dos patios interiores de que dispone el conjunto arquitectónico); y la escalera de estilo plateresco, escalera que proviene del antiguo Hospital de la Latina, siendo este uno de los elementos más antiguos que se conservan en el edificio y uno de los pocos de estilo gótico que se conservan en Madrid.

Finaliza nuestra visita accediendo a lo alto de la Torre de los Lujanes, posible pero improbable lugar de cautiverio de Luis I, desde donde se tienen unas excelentes vistas a la Plaza de la Villa y al resto de “tejados” madrileños.

Vistas desde la Torre de los Lujanes

Una vez fuera del edificio volvemos a contemplar la fachada de este magnífico conjunto de edificios, con tanta historia, como complicado es entrar a verlos.


Fuente y más información:
Blog “Arte en Madrid” : Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y Torre de los Lujanes
Web oficial de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

Álbum fotográfico

Donde está

icon-car.pngFullscreen-Logo
Casa y Torre de los Lujanes

cargando mapa - por favor, espere...

Casa y Torre de los Lujanes 40.415214, -3.710184 Casa y Torre de los Lujanes

Palacio de don Manuel González-Longoria

El Colegio Notarial de Madrid

Una de las casas-palacio que aun se conservan en Madrid y que mantienen gran parte de su estado original es la actual sede del Colegio Notarial de Madrid, la que fuera casa-palacio de don Manuel González-Longoria.
Este edificio está situado en el Barrio de Jerónimos (Distrito de Retiro), barrio por el cual realizamos en su día una “ruta palaciega”.

Casa-palacio de don Manuel González-Longoria
Casa-palacio de don Manuel González-Longoria

Manuel González-Longoria fue un financiero asturiano que hizo fortuna en Cuba. A su regreso a España vivió primero en Oviedo y luego en Madrid, donde estableció importantes relaciones económicas e hizo crecer su fortuna. Fue político, formó parte de diferentes consejos de administración, y aunque no llegó a ser noble si consiguió que a su hijo le concedieran el marquesado de la Rodriga.

La historia de esta edificación comienza en 1877 cuando el solar donde está la casa-palacio fue adquirido por José Gómez-Rodulfo y Yagüe, el cual se lo vendió en 1888 a don Manuel González-Longoria y Cuervo. Ese mismo año se encarga el diseño del edificio al arquitecto José Marañón Gómez Acebo, terminándose su construcción en 1889.

Como ya ocurriera con otros edificios de esa época, no solo se buscaba la construcción de una residencia, y en este caso también un lugar de trabajo, se buscaba el obtener un beneficio del mismo, para ello se construyeron una serie de viviendas adicionales para luego ser arrendadas. Así encontramos dentro del edificio dos zonas separadas y con entradas diferenciadas.

Como detalle indicar que el escudo localizado en la fachada del palacio, así como el busto que se encuentra en la entrada de Joaquín Costa, fueron obras del escultor Ángel García Díaz, uno de los más importantes del siglo XX. Para saber más de el os recomendamos el excelente artículo de Arte de Madrid, “Ángel Díaz, escultor de Madrid”.

Nuestra visita se centra en la zona noble de la casa, lugar que se mantiene en gran parte como en su día se diseñó y decoró.

Dentro de esta visita podemos destacar el denominado Salón dorado, decorado siguiendo las pautas barrocas francesas, y en cuyo techo podemos observar una serie de pinturas realizadas al óleo sobre telas obra de Salvador Martínez Cubells La pintura del centro representa el mito de Orfeo y Eurídice, y a ambos lados la diosa Flora y la diosa Gea.

Seguimos por el Salón chinesco, habitación denominada así por su decoración de inspiración china. Esta habitación de forma circular está situada en el chaflán del edificio.

Pasamos al Comedor de Gala, con su espectacular decoración realizada en madera de nogal tallada.

El Salón de actos

Y la biblioteca completan la planta noble de este palacio.

Comentar que otro de los edificios de Madrid que pertenecieron a la familia González-Longoria, fue el conocido Palacio Longoria, en este caso propiedad del financiero Javier González-Longoria, sobrino de don Manuel, y que actualmente es sede de la SGAE.

No queremos finalizar este artículo sin dar las gracias al Colegio Notarial de Madrid por todas las facilidades que nos han dado para poder realizar la visita virtual del palacio. E indicar que aunque el palacio no es visitable de forma individual, si se puede conocer en algunas de las visitas guiadas para grupos que a lo largo del año se organizan por parte de diversas asociaciones o administraciones como la CAM o el Ayuntamiento de Madrid.


Para conocer más : La casa-palacio de don Manuel González-Longoria por Inversa Patrimonio

Álbum fotográfico

Donde está

icon-car.pngFullscreen-Logo
Casa-Palacio de Manuel González-Longoria

cargando mapa - por favor, espere...

Casa-Palacio de Manuel González-Longoria 40.417535, -3.691229 Casa-Palacio de don Manuel González-Longoria

El Edificio Carrión

Un icono de la Gran Vía

Hoy toca conocer uno de los edificios más emblemáticos de la Gran Vía de Madrid, el Edificio Carrión, aunque puede que a muchos no os suene por ese nombre, si hablamos del Edificio Capitol, como se le conoce también, o si hablamos del anuncio de la marca Schweppes, creo que ya todos sabremos el lugar al que nos dirigimos.

El edificio fue mandado construir por Don Enrique Carrión, Marqués de Melín, a los arquitectos Luis Martínez-Feduchi Ruiz y Vicente Eced Eced después de que se anulara el concurso que previamente se había convocado y en el cual habían participado ellos junto a otros arquitectos.
Las obras se iniciaron en 1931 y finalizaron en 1933, y se asienta sobre uno de los solares del tercer tramo de la Gran Vía, siendo seguramente uno de los edificios más importantes construidos durante esa década.
La esquina entre la calle Jacometrezo y la Gran Vía seguramente sea de lo más fotografiado que hay en Madrid, y esto se debe a la solución que se dio por parte de los arquitectos a la forma que el solar tenía en esa zona, un chaflán en curva rematado por la torre de cuatro pisos, la cual se proyectó desde el inicio para que fuera soporte de anuncios luminosos, como así ha sido.
En el edifico se ubicaron oficinas, los primeros apartamentos de alquiler amueblados de la capital, con muebles diseñados por el propio Feduchi, y una sala de cine de cinco plantas (el actual Cine Capitol), la cual también supuso un nuevo avance constructivo, no solo por su estructura (el techo de la sala se cubre sin apoyos mediante vigas Vierendell de 31 metros de longitud y más de 3 de altura), si no también por los nuevos materiales que se usaron en su construcción.

Hoy en día gran parte del edificio lo ocupa el Hotel Vincci Capitol, y es en una visita a este hotel durante la Semana de la Arquitectura cuando hemos tenido la oportunidad de conocerlo por dentro y poder contemplar la Gran Via desde sus terrazas, por cierto Gran Vía que pudimos contemplar durante las obras de remodelación. En nuestro álbum fotográfico podréis contemplar las excelentes vistas que hay desde este edificio.


Para conocer más:

Fundación COAM : el Edificio Capitol

Álbum fotográfico

Donde está

icon-car.pngFullscreen-Logo
Edificio Carrión

cargando mapa - por favor, espere...

Edificio Carrión 40.420355, -3.706649 Edificio Carrión

El Oratorio de Antonio Palomino

El #OrgulloBarroco de la Casa de la Villa 

A lo largo del año hay días, pocos, en los que uno se alegra de haber “entrado” en este mundo de las redes sociales y de los “medios de comunicaciones sociales” (“social media” para aquellos que lo prefieran en la lengua de William Shakespeare), y hoy es uno de ellos. Este 7 de diciembre celebramos el día del #OrgulloBarroco, una iniciativa creada el año pasado por Investigart, unos maravillosos locos por el arte, y que este año llega a su segunda edición con más fuerza, y que pretende, la sencilla tarea, de llenar las redes sociales de cultura y arte. 

También ocurre, pero pocas veces, que los astros se alinean, la diosa fortuna te sonríe, la luz te ilumina y los dioses se apiadan de ti, y algo que llevabas tiempo buscando sin éxito, de repente aparece, y eso es lo que nos ha ocurrido a nosotros en estos días. Este fin de semana pasado la Casa de la Villa de Madrid abrió sus puertas al público después de 8 años y tuvimos la fortuna de poderla visitar; en el interior de este histórico edificio (del cual ya hablaremos) se encuentra el motivo de esta entrada en nuestro blog, el Oratorio, estancia decorada por Antonio Palomino, y que ha servido en algunas épocas incluso de despacho del alcalde de Madrid. 

Y para hablar de esta pequeña joya de Madrid hoy contamos con la inestimable colaboración de Gloria Martínez Leiva (@Investigart) y Cipriano García-Hidalgo Villena (@Cipripedia), miembros de Investigart, que lo hacen bastante mejor que nosotros.

En la reforma de la Casa de la Villa, realizada en los años finales del siglo XVII por Teodoro Ardemans y de la que se suele destacar las magníficas portadas pétreas con los escudos, se decidió crear un pequeño oratorio o capilla para poder oficiar ceremonias religiosas y también custodiar las reliquias de María de la Cabeza, esposa del patrón de la Villa, San Isidro, que aunque era una figura con culto en el ámbito madrileño, no había sido todavía elevada a los altares como santa. Ardemans aprovechará para crear el Oratorio tres pequeñas estancias, en el esquinazo que hace la Plaza de la Villa con la calle Mayor, justo debajo de la torre del reloj. Concatenará para ello tres espacios cuadrangulares, que cubrirá con una bóveda esquifada, una cúpula con pechinas y una bóveda vaída. El elemento que dará unidad al espacio arquitectónico, y además brindará un claro mensaje iconográfico, es el magnífico conjunto de pinturas al fresco encargadas a Antonio Palomino en 1696. En éstas pueden verse las dos fuentes pictóricas de las que Palomino bebió a la hora de acometerlas. Por una lado muestran la dependencia de las enseñanzas de Claudio Coello, en las obras realizadas para el Alcázar de Madrid, con una importante presencia todavía de la quadratura a lo Mitelli y Colonna; y por otra denotan el influjo de Luca Giordano en los rompimientos de gloria de las bóvedas, prototípicos del pleno barroco y en la estela de los de Pietro de Cortona. Giordano había llegado en 1692 para realizar diversas decoraciones al fresco para el monarca Carlos II, entre ellos los de la Escalera de El Escorial y los de la Basílica del monasterio. En estas obras Antonio Palomino le servirá de ayudante y es obvio que el influjo del napolitano será decisivo en las decoraciones que Palomino abordará en la Casa de la Villa. En cuanto a la iconografía de las pinturas en éstas se desarrollará un completo programa en el que se exaltará a la Virgen, especialmente a la Inmaculada Concepción, siendo los pilares y los promotores de este culto los reyes de España Felipe III, Felipe IV y los coetáneos al encargo Carlos II y su segunda esposa, Mariana de Neoburgo, cuyos retratos también se dispondrán en los muros del Oratorio. Los atrevidos escorzos y la concatenación de formas y colores trabajarán a favor de generar un espacio unitario pese a sus divisiones. Un lugar único, de persuasión tanto política como religiosa, donde se plasma a la perfección la exaltación del culto a la Virgen, promovida por los Austrias, y el poder divino con el que éstos habían sido tocados.

Para finalizar queremos animaros a todos a seguir las etiquetas #OrgulloBarroco#BaroquePride en todas las redes sociales y participar en esta fiesta de la cultura. También podéis visitar la web #OrgulloBarroco creada para este evento .


Para conocer más:

Investigart : Antonio Palomino, La Quadratura Madrileña y su extensión hasta Valencia
Investigart : Frescos de madrid: maestros olvidados, obras destruídas

Álbum fotográfico

Donde está

icon-car.pngFullscreen-Logo
Casa de la Villa

cargando mapa - por favor, espere...

Casa de la Villa 40.415131, -3.710947 Casa de la Villa

El Madrid Moderno

“El barrio más europeo de todos los barrios madrileños” .

Hace ya unos cuantos años, paseando por las cercanías de Las Ventas, nos encontramos con unas casas, no se si decir, de otro tiempo. Estas casitas, algunas en perfecto estado otras no tanto, son lo único que queda del “Madrid moderno”.

Nos situamos en el barrio de La Guindalera, en concreto en el área delimitada por la calle Cardenal Belluga, la calle Roma, la Avenida de los Toreros, la calle Cartagena, la calle Francisco Navacerrada, la calle Campanario y la calle Ruiz Perello.

La construcción de este “nuevo” barrio se inició a finales del siglo XIX, en el año 1890, y finalizó en 1906. Constando de tres fases de viviendas toda la urbanización de la zona. Esta nueva concepción de barrio nació con la idea de crear una zona más organizada y más saludable para las clases medias en las zonas del extrarradio. 

La primera fase de viviendas fue llevada a cabo por Julián Marín. Y como rasgos característicos de estos “hotelitos” destaca un pequeño jardín delante de la fachada y un mirador de madera sobre la entrada principal apoyado en dos columnas de hierro fundido. Al final de cada hilera de casas existía un pequeño torreón muy parecido, pero más pequeño, que la Casa de Las Bolas de la calle Goya, obra también de Julián Marín.

La construcción de este nuevo barrio tuvo varios “baches” hasta llegar a buen fin, problemas con las licencias de construcción, problemas políticos y, como no podía ser de otra forma, críticas por su estilo. Por ejemplo Azorín describió aquel nuevo barrio como: “Todo chillón, pequeño, presuntuoso, de una vanidad cacareante, propia de un pueblo de tenderos y burócratas”.

Hoy en día sobreviven muy pocas de las casas construidas originalmente, otras han cambiado su fisonomía, perdiendo parte de los elementos originales, otras están en muy mal estado o a punto de caerse, y la mayoría, simplemente, ha desaparecido; pero merece la pena darse una vuelta por esta zona de La Guindalera o como lo denominaba el ABC en 1906 “el barrio más europeo de todos los barrios madrileños”, intentando imaginar como fue aquel barrio y como podría ser hoy si hubiera sobrevivido a la especulación urbanísitca. 


Fuente y más información: Página web Urban Idade

Álbum fotográfico

Donde está

icon-car.pngFullscreen-Logo
Madrid Moderno

cargando mapa - por favor, espere...

Madrid Moderno 40.430622, -3.666280 El \"Madrid moderno\"

El Palacio de la Duquesa de Parcent

Abrir en otra ventana

Por la calle San Bernardo .

Hoy toca pasear por la Calle San Bernardo, nos vamos a visitar uno de los palacios que, junto al Palacio de la Marquesa de la Sonora, hoy en día albergan dependencias del Ministerio de Justicia en la citada calle.

La historia de este palacio se inicia en 1728, cuando la marquesa de Mejorada y de la Breña adquiere los terrenos para construir su residencia. Ya en 1729 se inicia la construcción del palacio por parte de Gabriel Valenciano, discípulo de Pedro de Ribera.
En 1740 el palacio deja de ser habitado, al trasladarse sus dueños a otra de sus propiedades, lo que supone una época decadencia del mismo y un gran deterioro, llegando incluso a ser exigido en 1846, por parte del Ayuntamiento de Madrid, su arreglo.
Entre 1860 y 1865 se ejecuta la “reconstrucción” del palacio ordenada por el marqués de Guadalcázar, que busca que este vuelva a “lucir” en el Madrid de la época, para ello, aparte de varios cambios arquitectónicos, se encarga a Pierre Victor Galland (en ese momento uno de los decoradores europeos con más fama) el diseño de la nueva decoración del interior.

Es en el año 1900 cuando el edificio es adquirido por el diplomático mexicano Manuel de Iturbe del Villar, esposo de la condesa de Belvis, y de nuevo vuelve a ser remodelado, el responsable en esta ocasión de estos cambios es José Monasterio Arrillaga.
La Condesa de Belvis se casó posteriormente con Fernando de la Cerda y Carvajal, duque de Parcent, y es su hija la que en 1845 vende el edificio al Instituto Nacional de Previsión. Años más tarde, en 1982, el edificio fue adquirido por el Ministerio de Justicia, el cual lo tiene en propiedad hoy.

Su diseño inicial, palacio urbano con jardín trasero, fue muy característico del siglo XVIII en esta zona de Madrid. Del palacio inicial se conservan, aunque alteradas, la estructura general y la portada. Casi todo lo que hoy podemos contemplar de su exterior corresponde a las reformas realizadas tras la compra del edificio por Manuel de Iturbe.
En su interior encontramos elementos decorativos pertenecientes al palacio de Guadalcázar o al hotel de Manuel Iturbe, así como los correspondientes a la reforma realizada para su uso por parte del Ministerio de Justicia.

La visita a este palacio fue posible realizarla al estar incluida en el Programa de la Comunidad de Madrid Bienvenidos a Palacio. 


Fuente : Folleto informativo “Bienvenidos a Palacio”

Álbum fotográfico

Donde está

icon-car.pngFullscreen-Logo
Palacio de Parcent

cargando mapa - por favor, espere...

Palacio de Parcent 40.425912, -3.707003 Palacio de Parcent

Por los Pasajes Comerciales de Madrid

Aunque cada vez menos, y los que hay poco a poco parece que tienden a su desaparición, los pasajes comerciales tuvieron su importancia a finales del siglo XIX y primeros del XX, podríamos decir que fueron la antesala de los grandes centros comerciales actuales, calles por donde pasear al mismo tiempo que se podía contemplar lo que se ofrecía en los escaparates de las diferentes tiendas que allí había.

Los primeros pasajes comerciales en Europa fueron los de París, y poco a poco se fueron creando pasajes en las principales ciudades europeas, muchos de los cuales tomaron los creados en la capital francesa como modelos, como ocurrió en Madrid. Y aunque hoy en día se pueden admirar algunas de estas construcciones en el resto de países europeos, no así aquí, donde los más antiguos o han visto cambiada su fisonomía, o están prácticamente abandonados, o simplemente han desaparecido.

Nosotros hemos decidido realizar una de nuestras rutas buscando algunos de los pasajes comerciales que quedan en pie en Madrid y esperamos que esta entrada en la web os anime a querer sabe un poca más de ellos y a visitarlos.

Pasajes Comerciales

Pasaje Mateu o Matheu

Este pasaje se levantó en terrenos expropiados al convento de la Victoria entre las calles de Espoz y Mina y de la Victoria, su construcción se inició en 1843 y se termina en 1847, llevándola a cabo Antonio de Herrera de la Calle. El impulsor de este pasaje fue Manuel Mateu, que decide construir en ese lugar viviendas y un pasaje comercial.

La galería tenía dos pisos, y medía 141 metros de largo y 8’5 metros de ancho, estaba cubierta en el centro por una estructura acristalada. La decoración buscaba igualar las de las galerías francesas, tan de moda en esa época.

Hoy en día el Pasaje Mateu no conserva su bóveda acristalada, y sus tiendas han sido sustituidas por restaurantes, pasando de ser una galería comercial a una pequeña calle de comunicación , aunque conserva el nombre de lo que fue en el pasado.

Pasaje Murga o Pasaje del Comercio

Situado entre las calles de la Montera (en el nº 33) y la de Tres Cruces (en el nº 4), este pasaje lo mandó construir el empresario vasco don Mateo de Murga y Michelena. Las obras empezaron en 1846 y fueron encargadas a Juan Esteban Puerta, arquitecto de la Real Academia de San Fernando. Fue tercer pasaje comercial de la capital, después del mencionado anteriormente Pasaje de Matheu y del Pasaje de Iris (hoy desaparecido).

Fue inaugurado el 9 de noviembre de 1847, y tuvo bastante importancia comercial durante varios años. Si queréis conocer más sobre su historia os recomendamos ver el blog de Antiguos Cafés de Madrid.

Hoy en día este pasaje contempla el movimiento incesante de gente por delante de su puerta, pero si nos introducimos en el, de repente parece que el mundo se para, unos pocos paseantes que buscan cambiar de calle o algún curioso en las pocas tiendas que quedan, son los únicos viandantes con los que nos cruzamos.

Este pasaje es el más antiguo que se conserva en Madrid, y ha sufrido el paso del tiempo y sobre todo, los cambios comerciales de la zona.

La Gran Galería

El siguiente pasaje comercial que vamos a recorrer está situado a la altura del número 5 de la calle de San Bernardo, donde se abre directamente a la calle, y conecta con la calle de Isabel la Católica nº 6, por donde se accede mediante una puerta.

Esta zona comercial se sitúa entre dos edificios, destacando uno de ellos, el más cercano a Gran Vía, que fue diseñado para la Compañía Inmobiliaria Metropolitana por los arquitectos Joaquín y Julián Otamendi y se levantó entre 1945 y 1949 en el solar de la desaparecida Residencia de la Compañía de Jesús que se incendió en 1931. Situado entre las calles San Bernardo, Isabel la Católica y la entonces denominada avenida de José Antonio, hoy Gran Vía, donde se sitúa la fachada principal, fue la construcción de mayor envergadura realizada en Madrid durante la década de 1940, con un coste de 115 millones de pesetas. 
El elemento central del edificio es el Teatro Lope de Vega, aunque no el único, pues además en sus inicios contaba con dos hoteles y un gran centro comercial que ocupaba la planta baja del edificio y también la planta que en su día se pensaba destinar a garaje, pero que fue reconvertida para uso comercial, de ahí el nombre con el que se la conocía, “Los Sótanos”. Inicialmente se entraba a esta zona comercial por la Gran Vía, abriéndose paso por San Bernardo en el año 1956.
Como curiosidad comentar que en este centro comercial se abrió en 1970 una tienda de discos, de nombre Discoplay, que con el tiempo creció hasta convertirse en la gran empresa que fue durante muchos años (si tenéis curiosidad podéis ver su historia en su página oficial).
Con el tiempo la gran actividad comercial de “Los Sótanos” fue decayendo, y un poco de esa actividad es la que sobrevive en esta galería.

La galería comercial está compuesta por un largo pasillo en forma de “S”, con tiendas a ambos lados, y en el centro de la misma un portal a cada lado, dando acceso a las viviendas y oficinas, y en cada uno de ellos podemos observar la garita correspondiente para el conserje.

Pasaje de Carretas o Pasaje de los Relojeros

Entre la calle Carretas (nº 12) y la calle de la Paz nos encontramos otro de los pasajes que perviven en Madrid. Este lugar ha sido principalmente ocupado por tiendas dedicadas a la relojería (por eso también se le conoce como Pasaje de los Relojeros). Hoy en día quedan muy pocas abiertas, y posiblemente vayan desapareciendo poco a poco, pero si buscáis donde reparar un reloj, o buscar maquinaria, este es vuestro lugar.

Sobre su historia no podemos decir nada, pues no hemos encontrado la fecha en la cual este pasaje empezó a funcionar.

Como la mayoría de los pasajes que sobreviven al paso del tiempo, entrar en ellos es cambiar del ruido y bullicio al silencio y la tranquilidad. En concreto este pasaje, al menos por la calle Carretas, está casi oculto, y más ahora que están haciendo obras en la calle.
En nuestro caso este es uno de los pasajes al que hemos acudido bastantes veces, siempre buscando piezas para relojes, y cada vez que nos acercamos por la zona, lo atravesamos, y como comentamos, es como cambiar de mundo.

Pasaje de Montera 24

Volvemos a la calle de la Montera, ahora para adentrarnos en el número 24 de esta calle y recorrer el pasaje comercial que allí se abre hasta llegar a la calle Aduana. Este pasaje fue inaugurado en el año 1967 y actualmente parece que tiene bastante vida comercial, no por el número de personas que allí encontramos, que fueron mínimas, si no por el número de tiendas que hay. También se puede usar para “escapar” del gentío de la calle de la Montera, pues la calle de la Aduana suele estar muy vacia.

Arenal 8

Aunque lo vamos a incluir en esta lista, más que un pasaje comercial en la calle del Arenal 8 nos encontramos con un edificio dedicado a locales comerciales principalmente, el cual podemoa atravesar desde la calle del Arenal hasta la calle de Tetuán.

El edificio fue abierto en los años ochenta y como curiosidad hay que comentar que en este edificio reside el conocido Ratoncito Pérez, exactamente en una caja de galletas Huntley, y, como no podía ser de otra forma, el edificio también alberga la Casa-Museo dedicada a tan insigne personaje creado por el jesuita Luis Coloma. Podéis conocer más sobre esta historia en la web del museo.

Pasaje de la Mutualidad

Finalmente no queremos dejar de mencionar el último pasaje que no ha podido aguantar el paso del tiempo, el Pasaje de la Mutualidad.

Este pasaje comercial que estaba situado entre la calle Fuencarral (en el nº 77) y Corredera Alta de San Pablo (en el nº 10) hoy en día está cerrado y junto a todo el edificio está en obras para la construcción de un nuevo edificio de viviendas de lujo. 

Promovido por la Montepío Nacional de Previsión Social de los Productores de la Dependencia Mercantil, fue construido a primeros de los años 50, y como el resto de pasajes comerciales, después de su época de esplendor poco a poco fueron decayendo y las pocas tiendas que tenían fueron abandonandolos. La última tienda en abandonar el pasaje fue la joyería Monge en 2016.

El edificio después de pasar por varias manos acabó en manos de un fondo buitre para luego ser vendido para crear pisos de lujo.

Podéis conocer como era este pasaje un poco más en el blog de Arte de Madrid.

Plano de la ruta

Fullscreen-Logo
Pasajes Comerciales de Madrid

cargando mapa – por favor, espere…

Pasaje Matheu: 40.416118, -3.701998
Pasaje Murga o Pasaje del Comercio​: 40.419072, -3.702594
La Gran Galería: 40.421089, -3.708255
Pasaje de los Relojeros: 40.415281, -3.703324
Pasaje de Montera 24: 40.418739, -3.701975
Arenal 8: 40.417393, -3.706612
Pasaje de la Mutualidad: 40.425034, -3.701797

El mirador del Monumento a Alfonso XII

Abrir en otra ventana

Bajo los cascos del caballo de Alfonso XII .

Si para acudir al Parque del Retiro es bueno cualquier motivo, hoy nosotros tenemos uno de los mejores, vamos a entrar al interior del monumento erigido en honor a Alfonso XII y subir hasta el mirador que se encuentra bajo el pedestal de la estatua ecuestre del monarca, es decir bajo los cascos de su caballo.

Seguramente habéis paseado cientos de veces alrededor del citado monumento, y echado la vista hacía la estatua, pero pocas veces os habréis dado cuenta de unas “pequeñas” ventanas que hay justo debajo de la misma, al menos nosotros no, hasta hace unos meses.

Este excepcional mirador se ha abierto al público en abril de este año, después de llevar alrededor de 30 años cerrado, si exceptuamos un pequeño periodo de tiempo en los años 80 en los cuales se pudo visitar.

El mirador está situado a 20 metros de altura, como hemos dicho, justo bajo la estatua dedicada a Alfonso XII. En el techo del mismo se pueden apreciar los anclajes de las patas del caballo.

Para llegar al mismo hay que subir unas estrechas escaleras metálicas, una vez en lo más alto nos encontramos con una pasarela que pegada a las paredes del monumento permiten ir recorriendo todos los ventanales situados en las paredes del mismo.

Existen seis ventanales, dos en cada una de las caras más anchas del monumento y uno en cada una de las otras dos. Gracias a estos ventanales tenemos una visión de 360º de la zona, y debido a la altura del monumento podemos distinguir no solo la parte del Parque del Retiro situado a sus pies, sino también gran parte de los edificios de Madrid que por su altura destacan en el horizonte, desde los edificios emblemáticos de la Gran Vía, como las Torres de Colón, Los Jerónimos o incluso se divisan las Cuatro Torres.

Para finalizar y aunque no queremos dar una gran explicación histórica de esta gran monumento (algún día le dedicaremos una entrada en esta web), si queremos hacer una breve reseña del mismo.
La historia, larga historia, de este monumento se inicia en 1887, en ese año las Cortes proponen a la reina regente María Cristina levantar un monumento dedicado su esposo, Alfonso XII, fallecido dos años antes a la edad de 28 años. La forma de costear este monumento fue por suscripción nacional. No es hasta el año 1902, y ya siendo rey Alfonso XIII, cuando se colocó la primera piedra, pero aun habría que esperar al 3 de julio de 1922, 20 años más tarde, a que se inaugurara.

El creador del proyecto fue el arquitecto barcelonés José Grases Riera, una de cuyas obras más conocidas en Madrid es el Palacio de Longoria. La idea era crear un monumento parecido a los ya existentes en Berlín a Guillermo I, o en Roma a Víctor Manuel II.
La estatua que preside el monumento es de Mariano Benlliure, pero también tomaron parte en él artistas como Mateo Inurria, Miguel Blay, Aniceto Marinas, Josep Clará, Venancio Vallmitjana Agustín Querol, o Rafael Atché.

Una vez finalizada la visita al mirador, descendemos las escaleras hasta la base del monumento, y ya una vez fuera volvemos a buscar de nuevo un motivo que nos haga volver al Retiro.

Actualmente para poder acceder a este mirador hay que solicitar plaza en la web que indicamos más abajo. Actualmente las plazas ya están agotadas, pero según nos han comentado se volverán a abrir nuevas visitas y posiblemente con ampliación de horario.


Fuente y más información : Página web del Ayuntamiento de Madrid
Reserva de entradas : Central de Reservas de la D.G. de Intervención en el Paisaje Urbano y el Patrimonio Cultural de Madrid

Más fotografías

Donde está

icon-car.pngFullscreen-Logo
El mirador del Monumento a Alfonso XII

cargando mapa - por favor, espere...

El mirador del Monumento a Alfonso XII 40.417303, -3.683102 El mirador del Monumento a Alfonso XII

Convento-Monasterio de San Julián y San Antonio

El convento más antiguo de Madrid .

Hoy volvemos a salir de la Villa y Corte y de nuevo nos acercamos a la Sierra Norte de Madrid, hoy vamos con destino La Cabrera.
Muy cerca del pueblo, a unos dos kilómetros, y a 1.190 metros de altura, en la laderas del Cancho Gordo, nos encontramos con el convento de San Julián y San Antonio, un lugar donde se respira tranquilidad, y desde donde se tienen unas maravillosas vistas.

La historia de la fundación del convento no está clara, por un lado se dice que es del siglo XI, y que fue el rey Alfonso VI (1040-1109) el que  mandó construirlo. Otras datan la edificación en la primera mitad del siglo XII. Y una tercera versión indica que pudo ser construido sobre un primitivo templo pre-románico.

El convento a lo largo de su historia ha sido usado por varias órdenes religiosas: benedictinos, franciscanos… hasta llegar a su uso actual por los Misioneros Identes.
Uno de sus últimos propietarios fue el médico Carlos Jiménez Díaz, quien lo reformó y adapto como residencia.
El convento ha tenido varios usos, desde escuela, casa de retiro, incluso siendo por un breve tiempo prisión clerical. Y durante esos periodos han sido varios los personajes ilustres que lo han visitado, como el Marqués de Santillana o el Cardenal Cisneros.

El elemento principal del convento es la iglesia, realizada principalmente de granito, y en la que podemos destacar la presencia de cinco ábsides, tres naves y crucero. Es un edificio prácticamente sin ningún tipo de decoración. La torre de la iglesia fue levantada años más tarde, en el siglo XV.

También es muy destacable toda la obra de ingeniería hidráulica (realizada en el siglo XV o XVI) que canaliza el agua de diferentes manantiales que nacen en la sierra y lo traen hasta el convento, repartiéndola luego por todo el recinto. En nuestra visita pudimos contemplar el estanque donde se recibe parte del agua canalizada, así como diversos canales y pilas para repartirla. Esta obra hidráulica es uno de los motivos por los que en 2018 el convento será declarado Bien de Interés Cultural.

Después de visitar este tranquilo lugar es muy recomendable darse una vuelta por los alrededores, un lugar magnífico para pasear.


Fuentes : Página de oficial del Monasterio

Álbum fotográfico